«Del corazón de nuestra diócesis… al corazón de la Iglesia»
Hoy, los seminaristas del Seminario Diocesano de Canarias, junto a nuestro Rector y Padre Espiritual, hemos tenido la inmensa gracia de estar en la Plaza de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano, con la Basílica a nuestras espaldas y el corazón lleno de gratitud.
Nos encontramos en Roma con ocasión del Jubileo de los Seminaristas, Sacerdotes y Obispos, convocado en su día por el querido y recordado Papa Francisco, y continuado ahora con esperanza renovada por el recién elegido Papa León XIV.
Este encuentro jubilar —signo de unidad, de fe y de futuro— nos prepara para la gran catequesis de mañana, donde todos los seminaristas del mundo nos reuniremos para peregrinar espiritualmente junto al Santo Padre y ganar las indulgencias del Año Jubilar.
La jornada culminó con una profunda vigilia de adoración al Santísimo en la capilla del Pontificio Colegio Español de Roma, seguida de una fraterna cena en sus jardines. Allí, a la luz del Santísimo y bajo el cielo romano, elevamos nuestra oración por nuestra diócesis, nuestros formadores y por todos los que nos acompañan en este camino hacia el sacerdocio.
Seguimos caminando, con la mirada en Cristo y los pies en la tierra santa de la Iglesia universal.

