La visita de León XIV en Canarias el pasado 11 de junio quedará grabada para siempre en la historia de la diócesis. Este acontecimiento de extraordinaria relevancia eclesial congregó a miles de fieles y supuso un momento de gracia, comunión y renovación para toda la Iglesia diocesana.
El Seminario Diocesano de Canarias tuvo la alegría y el privilegio de participar activamente en los distintos actos presididos por el Santo Padre durante su estancia en la diócesis. Los seminaristas estuvieron presentes en el encuentro con las personas migrantes celebrado en Arguineguín, un espacio marcado por la cercanía, la escucha y la defensa de la dignidad de toda persona.
Asimismo, participaron en el encuentro con la vida pastoral de la diócesis celebrado en la Catedral de Santa Ana, donde se congregaron obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, seminaristas y agentes de pastoral de toda la Iglesia que peregrina en Canarias.
León XIV en Canarias y el encuentro con la vida pastoral de la diócesis
Este encuentro constituyó uno de los momentos más significativos de la visita pontificia, la primera de un Papa al archipiélago canario.
Bajo el lema «Alzad la mirada», León XIV animó a la comunidad diocesana a poner a Cristo en el centro de su vida y de su misión.
Asimismo, invitó a fortalecer una profunda espiritualidad eucarística y una auténtica espiritualidad de comunión.
El Santo Padre exhortó a continuar construyendo una Iglesia cercana, acogedora y decididamente misionera. También animó a seguir llevando el amor de Dios a través de la escucha, la solidaridad, el acompañamiento y el servicio a los más vulnerables.
León XIV en Canarias y la celebración de la Eucaristía
La jornada culminó con la Solemne Celebración de la Eucaristía en el Estadio de Gran Canaria, celebrada en la víspera de la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.
Esta multitudinaria celebración constituyó uno de los momentos más emotivos de la visita apostólica. La Eucaristía manifestó la fe, la unidad y la vitalidad de la Iglesia en Canarias.
Junto a los seminaristas del Seminario Mayor, participaron también los jóvenes del Seminario Menor y varios jóvenes que se encuentran realizando un proceso de discernimiento vocacional.
Todos ellos compartieron una experiencia eclesial única que fortalece su camino de seguimiento al Señor y su apertura a la llamada que Dios dirige a cada uno.
Un saludo inolvidable al Santo Padre
De manera especial, los seminaristas del Seminario Menor y Mayor, los jóvenes que actualmente realizan un proceso de discernimiento vocacional, los ceremonieros y diáconos de la diócesis, junto a cinco seminaristas del Seminario Metropolitano de Sevilla (cuatro pertenecientes a la etapa propedéutica y uno a la etapa discipular), tuvieron la gracia de saludar personalmente al Santo Padre antes de la celebración eucarística.
Este encuentro, breve pero profundamente significativo, permanecerá en su memoria como una experiencia de comunión eclesial y un estímulo para seguir escuchando con generosidad la llamada del Señor.
La presencia de los seminaristas sevillanos permitió compartir esta jornada histórica en un clima de fraternidad entre ambos seminarios, fortaleciendo los vínculos que nacen de una misma vocación y del servicio a la Iglesia.
Una invitación a «Alzad la mirada»
Las palabras del Santo Padre resonaron de manera especial entre quienes se preparan para el sacerdocio.
Su invitación a «alzar la mirada» y permanecer firmemente arraigados en Cristo se convierte también para el Seminario Diocesano de Canarias en una llamada a seguir promoviendo la cultura vocacional.
Este mensaje anima a continuar fortaleciendo la formación de los futuros sacerdotes y a renovar el compromiso de anunciar el Evangelio con valentía, alegría y esperanza.
El Seminario Diocesano de Canarias expresa su más sincero agradecimiento al Santo Padre por su cercanía, sus palabras de aliento y su testimonio de fe.
Asimismo, agradece a todas las personas, instituciones y voluntarios que hicieron posible una visita que ya forma parte de la historia de nuestra diócesis.
Con el corazón lleno de gratitud, el Seminario conserva el recuerdo de esta jornada histórica como una invitación a seguir caminando con esperanza, fortaleciendo la comunión eclesial y renovando el compromiso con la misión evangelizadora de la Iglesia.
A continuación, compartimos algunas imágenes de esta jornada histórica e inolvidable para la Diócesis de Canarias y para toda la comunidad del Seminario Diocesano.
Iremos compartiendo más fotografías de esta jornada en los próximos días.



















