El pasado 8 de noviembre celebramos la convivencia de las familias del Seminario Menor, en la que contamos, además, con algunas nuevas incorporaciones. Mientras los padres recibían una formación centrada en «Educar la afectividad: escucha, límites y ternura», junto con la presentación del proyecto formativo, los seminaristas menores trabajaban en el fortalecimiento de las virtudes cardinales, creciendo juntos en un ambiente de alegría, confianza y fraternidad. Finalmente, compartimos la Eucaristía y un almuerzo fraterno.