El pasado sábado, 24 de octubre, el Seminario Diocesano de Canarias acogió un nuevo encuentro del Seminario Menor, que en esta ocasión estuvo dedicado a la misión. La jornada, celebrada en el marco del mes misionero y en fechas cercanas a la celebración del DOMUND, quiso acercar a los seminaristas menores la importancia de anunciar el Evangelio y descubrir la dimensión misionera de toda vocación cristiana.
El encuentro estuvo especialmente inspirado en la vida y el testimonio de san Antonio María Claret, copatrono de la diócesis de Canarias, cuya solemnidad se celebraba precisamente ese mismo día. Su entrega a Cristo y su pasión por anunciar el Evangelio constituyeron el hilo conductor de esta jornada de formación y encuentro.
San Antonio María Claret: una vida al servicio de la misión
La figura de san Antonio María Claret ofreció a los seminaristas menores una referencia para profundizar en la llamada a ser misioneros. Su vida estuvo marcada por el deseo de llevar a Cristo a los demás, haciendo de la evangelización el centro de su entrega y de su servicio a la Iglesia.
A través de su testimonio, el encuentro quiso recordar que la misión no es una tarea reservada únicamente a quienes parten a otros países o lugares lejanos. Todo cristiano, desde su propia realidad y vocación, está llamado a dar testimonio de Jesús y a compartir la alegría del Evangelio.
La misión nace del encuentro con Jesús
Uno de los momentos de la mañana estuvo dedicado a la adoración eucarística ante Jesús presente en el Sagrario. Un tiempo para detenerse, estar con el Señor y descubrir que toda misión comienza precisamente en el encuentro personal con Él.
Antes de anunciar a Cristo, es necesario conocerlo, escuchar su Palabra y dejar que transforme el corazón. La oración permite descubrir que no se trata simplemente de hacer cosas por Dios, sino de aprender a vivir con Él y dejarse enviar allí donde más se necesita su presencia.
En el contexto del mes misionero y de la celebración del DOMUND, esta jornada recordó también la importancia de rezar por los misioneros y por todas las personas que dedican su vida a anunciar el Evangelio en diferentes lugares del mundo.
Crecer descubriendo la llamada
Los encuentros del Seminario Menor constituyen una oportunidad para que los jóvenes puedan acercarse a la vida del Seminario, compartir experiencias y seguir profundizando en las distintas dimensiones de su formación humana, espiritual y cristiana.
Cada jornada permite descubrir nuevos aspectos de la vida de la Iglesia y de la propia vocación, favoreciendo el crecimiento en la fe, la oración y la vida comunitaria.
Con este encuentro dedicado a la misión, el Seminario Menor continúa su camino formativo, invitando a los jóvenes a mirar más allá de sí mismos y a descubrir que Dios sigue contando con cada uno para llevar su amor a los demás.
Como san Antonio María Claret, también hoy el Señor sigue llamando a corazones dispuestos a conocerlo, amarlo y anunciarlo.









