La Vida Consagrada, un don para la Iglesia

La jornada del 2 de Julio, cuarto día de estas jornadas comenzó con la celebración de los Laudes, la Eucaristía y un tiempo de oración personal. Posteriormente se inauguró el tercer módulo formativo, «La Eucaristía, fuente de comunión: el presbítero y la Vida Consagrada», coordinado por la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal Española. La presentación estuvo a cargo de Mons. Luis Ángel de la Heras, CMF, presidente de la Comisión, junto a la Hna. María José Tuñón, ACI, directora del Secretariado.

A continuación, el P. Pedro J. Huerta Nuño, O.SS.T., impartió la ponencia «Nos creó distintos para vivir en comunión». En ella invitó a descubrir cómo la diversidad de carismas enriquece la vida de la Iglesia y fortalece su misión evangelizadora.

Más tarde, el P. Gonzalo Fernández Sanz, CMF, ofreció la conferencia «El Resucitado nos congrega en la fracción del pan». Además de profundizar en la relación entre la Pascua, la comunidad cristiana y la Eucaristía, recordó que toda vocación nace y se alimenta del encuentro con Cristo Resucitado.

Encuentro con la Vida Consagrada en Vélez-Málaga

Por la tarde, los seminaristas se desplazaron hasta Vélez-Málaga para compartir un encuentro con las hermanas Clarisas que se encuentran en Málaga. Allí pudieron dialogar con ellas sobre su misión y su experiencia vocacional. Este intercambio ayudó a comprender que cada vocación contribuye, desde su identidad propia, a la única misión evangelizadora del Pueblo de Dios.

La jornada concluyó de una manera muy especial junto al mar. Después de las Vísperas, los participantes compartieron una sencilla cena malagueña. Finalmente, terminaron el día con una oración frente al Mediterráneo, dando gracias al Señor por la riqueza de la vocación cristiana y por la comunión que nace de la Eucaristía.

Una Iglesia que camina unida

Las Jornadas Formativas de Verano para Seminaristas siguen mostrando a nuestros seminaristas la riqueza y la diversidad de vocaciones que conviven en la Iglesia. De este modo, el encuentro con la Vida Consagrada les permitió descubrir que sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos están llamados a caminar juntos. Todos ponen sus distintos carismas al servicio del anuncio del Evangelio.

Desde el Seminario Diocesano de Canarias seguimos encomendando a nuestros seminaristas a la oración de toda la comunidad diocesana. Asimismo, invitamos a leer las noticias publicadas sobre las jornadas anteriores para conocer el desarrollo de esta experiencia de formación que reúne en Málaga a seminaristas de toda España.