Con motivo de la solemnidad de la Inmaculada Concepción, desde el Seminario Diocesano de Canarias celebramos el pasado viernes 5 de diciembre una vigilia mariana de oración en la parroquia de Santa Isabel de Hungría, ante la presencia del Santísimo Sacramento.

A lo largo del encuentro tuvieron lugar tres testimonios que nos ayudaron a contemplar distintas virtudes de María en la vida cristiana.

Nuestro compañero, el seminarista diocesano Joel Agustín Artiles, profundizó en la escucha como actitud fundamental para acoger la voluntad de Dios. Por su parte, Pablo Alcántara, laico, compartió su experiencia personal en torno a la castidad, vivida como un camino de libertad interior y de entrega. Finalmente, la hermana Laura, consagrada misionera presente en nuestra diócesis, ofreció su testimonio sobre el servicio como expresión concreta del amor cristiano, a ejemplo de María.

La vigilia concluyó con unas palabras de nuestro director espiritual, el padre Juan Manuel Zamora Bravo, quien nos invitó a aprender de María a decir “sí” a Dios desde la confianza y la disponibilidad, incluso cuando el camino no siempre es claro.

Cantos, silencios prolongados y un profundo clima de recogimiento marcaron esta vigilia mariana, que vivimos en comunión y bajo la mirada maternal de la Virgen, como preparación espiritual para la celebración de la Inmaculada Concepción.